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Miura: “Nadie comió pipas”

EN LÍNEA – BILBAO 9ª DE ASTE NAGUSIA. Jorge Arturo Díaz Reyes, VIII 25 2019. Los miuras clausuraron la feria de Bilbao con honor, seria presencia y bravío juego. Escribano corto una oreja del sexto, Chacón dio vuelta al ruedo y López Chávez doblemente ovacionado.

“Loreño”, el primer gran miura hoy en Bilbao.

Los cuatreños, de Miura, tres cárdenos, dos castaños y un sardo, con 593 kilos promedio, de imponente presencia y serio talante, protagonizaron una corrida intensa y rica en incidencias que mantuvo la plaza en vilo. Arrancaron pronto de largo a los caballos, recargaron, encelaron e hicieron aplaudir a todos los picadores. En los otros tercios embistieron como para más orejas, ya si no cayeron no fue su culpa. Ovacionados primero, quinto y sexto de salida y arrastre. “Nadie comió pipas” dijo Eduardo, el hijo del ganadero al final.

Domingo López Chávez, abrió con un gran toro, “Loreño”, número 64, castaño, de amplia cuna y al filo de los 600 en báscula, que se arrancó cada vez más de largo a las dos aplaudidas varas de Javier González. Entre ellas, tomó con codicia dos quites. En banderillas apretó y en la muleta repitió fijo y claro a la altura de la panza de la muleta. Siete tandas de media docena y más de muletazos con sus broches. Todo, generoso bravo y noble. Hasta en la igualada quería seguir embistiendo. El salmantino que había forjado una brega sincera, seca, precisa, impecable tenía pelo en las manos cuando clavó la estocada corta ineficaz que obligó descabello tardo. Con el cuarto, menos propicio repitió libreto. Digna faena y muerte impropia, dos pinchazos y estocada honda contraria. Las dos ovaciones fueron justas.

Manuel Escribano con su alegría, su confianza en sí mismo y su valor desparpajado encuentra en los miuras y su necrológica leyenda el material idóneo para contrastar el miedo con el no miedo. Y Bilbao que también tiene su cuento, es el escenario ideal. A portagayola recibió los dos animalotes. Arrodillado espero impertérrito la deriva de segundo para enjaretarle la larga cambiada impresionante y las cinco verónicas y media antes de entregárselo airosamente a Juan Franciso Peña, quien paró los dos largos galopes con dos varas in situ, que arrancaron ovaciones. El sevillano coge los palos y con par sesgos y un quiebro al violín aumenta los decibeles. Pero “Trespicos” no quiso ser el pretexto del jaleo y tardeó cada vez más. Una espada honda liquidó la insistente faena. No fue así con el sexto que se brindó más y con el cual volvió a brillar en banderillas. Faena limpia y capaz rematad bien al volapié que le cerró la feria con oreja.

Octavio Chacón, anduvo con despacioso y cauto con el segundo que también lució en varas e hizo lucir y ovacionar a Agustín Collado tras cruzar a galope tendido medio ruedo cada vez. Pero “Amargoso” como su nombre indicaba no quiso fiestas con la muleta que dubitativamente, de a uno en uno le invitaba. Estocada corta con aviso y todos callados. Con el sardo quinto, que también lució en los primeros tercios, varas y media docena de sedosos lances hubiese podio vender más la faena de no ser por sus excesivos tiempos muertos que rompen el hilo emocional. Pero la estocada total y letal, se agradeció y se pagó con una vuelta al ruedo.

Así terminó una feria que deja muchos recuerdos buenos, mucho que conversar, mucho que reflexionar y también algo urgente de resolver; el abandono del público. Grave.

FICHA DEL FESTEJO
Bilbao. Domingo 25 de agosto 2019. 9ª de las Corridas generas. Un tercio de aforo. Sol, nubes y viento. Seis toros de Miura, bien presentados, encastados y de distinto juego aplaudidos de salida y arrastre 1º, 5º y 6º.

López Chavez, saludo y saludo.
Octavio Chacón, silencio tras aviso y vuelta al ruedo.
Manuel Escribano, Saludo y oreja.

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