Browse By

Herido Ritter

EN LÍNEA – MADRID 28ª SAN ISIDRO. Jorge Arturo Díaz Reyes, VI 10 2019.

“Guindón I” el 2º coge a Sebastián Ritter. Foto: www.las-ventas .com

Corneado Sebastián Ritter en un quite, deja el toro de la tarde a De Mora quien le corta una oreja. Francisco José Espada se niega con el estoque un premio a su entrega. Complejo encierro.
Tarde de toreros veteranos, pero poco placeados, de avisos (ocho), de toros ofensivos y difíciles, de sangre y de plaza medio vacía.

Eugenio de Mora, debió lidiar la mitad de la corrida, por la mala suerte o mala cabeza de Ritter al intentar en corto un quite al bronco cuarto, de 607 kilos que le trompico en la primera chicuelina, luego le cazó en el suelo corneándolo con dos trayectorias en la pierna derecha y lo envió a cirugía donde no volvió salir. Se corrió el turno y su segundo, quinto del sorteó salió sexto. “Riachuelo” fue el toro de la corrida, que se iba sin brillo. Castaño oscuro, veleto, enrazado y con clase. Tomó dignamente las dos varas de Álvaro Rodríguez, y por derecho el correcto y rápido tramite banderillero.

El toledano lo brinda al público que le agradeció con incondicionalidad a lo largo de la faena. Cinco ayudados por alto y el broche abrieron una serie de tandas de cinco y seis muletazos, a izquierda y derecha, vibrantes, más por la fija, constante y codiciosa embestida que por lo embrocados. Hubo temple, ligazón, trazo incluso circular, sí, pero también mucho pico y remate fuera, que los jaleadores no quisieron o no pudieron ver. La emotiva pelea del ventorrillo cubría y enlucía todo. Cuatro ayudados por bajo cerraron en rondó. La estocada hasta los gavilanes y en sitio, tuvo un efecto tardo y sonaron dos avisos. El arrastre se fue muy ovacionado. La petición de oreja se obedeció y lo que iba triste acabó en fiesta. Coleccionó Eugenio con estos y los que le había tocado en el primero a la par que pitos, la mitad de los clarinazos de la tarde. A ese le puso le había puesto la espada caída. Los descabellos y las dos levantadas del moribundo alargaron el fin enojosamente. Silenciado con el cuarto tras espesa brega y una estocada corta con degüello. El sexto vino a salvarle la parada.

Sebastián Ritter, mientras tanto salía de cirugía hacia la Clínica de la Fraternidad. Había sido ovacionado tras la lida del áspero y renuente segundo. Al unipase le aguantó y le aguantó hasta lograr en corto atemperarlo por naturales diversos. Unos veinte, todos de mérito y de diferente compás. Al paisa le va el toro cerca. La gente cariñosa. Media estocada tendida ineficaz y tres golpes de cruceta para saludar en el tercio. Luego, lo que ya dijimos la mala pata del quite abortado y el quirófano.

Francisco José Espada, estuvo bien. De verdad, su decisión, su apuesta por la quietud, el arrime, la verdad, la valentía y también cierta estética personal, merecieron más reconocimiento en lugar de los dos silencios ingratos. Serio, resolutivo y sorpresivo en la solución de trances inciertos, con el cambio por la espalda, el giro, la regiomontana. No adornos futiles, necesidades de la lidia, respuestas a problemas. Hizo el toreo de más contenido en la corrida. Al segundo, un andarín que no daba respiro y al cual liquidó de media inane y cuatro descabellos y sobre todo con el quinto (sexto del sorteo) una faena de alto grado de dificultad con un toro que le saltaba al cuello. De la cual hubiese salido con premio de no ser por la mala muerte. Pinchazo de frente saliendo rebotado de la testuz, media tendida y cinco intentos con la cruceta.

Seis toros cinqueños de El Ventorrillo>, tres castaños, dos negros y un colorado. Serios, bien presentados, muy armados, con poder y 574 kilos promedio. Encastados en manso menos el quinto que se jugó sexto al correr el turno por la cornada a Ritter y que fue ovacionado en el arrastre.

Otra tarde dura, con herido, con brega, con mala y buena suerte. Y de reconfirmar como los juanpedros de El Ventorrillo han dejado de ser hace rato una ganadería comercial.

FICHA DEL FESTEJO
Madrid. Lunes 10 de junio 2019. Plaza de Las Ventas 28ª de San Isidro. Menos de media entrada. Sol, calor y viento. Seis torosde El Ventorrillo, serios, bien presentados, cinqueños y encastados en manso, menos el buen 6º ovacionado en el arrastre.

Eugenio de Mora, pitos tras dos avisos, silencio, y por Ritter, oreja tras dos avisos.
Sebastián Ritter, saludo tras aviso y herida.
Francisco José Espada, silencio tras dos avisos y silencio tras aviso.

Incidencias: El doctor Máximo García Padrós informo sobre Sebastián Ritter que sufrió una cornada de 20 centímetros con dos trayectorias en la pierna derecha y abundante hemorragia, las cual contunden la vena safena profunda y la arteria tibial. Se intervino en la enfermería de la plaza y se remitió para tratamiento posoperatorio a la Clínica de la Fraternidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *