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Arte y artesanía

EN LÍNEA – BILBAO 5ª DE ASTE NAGUSIA. Jorge Arturo Díaz Reyes, VIII 21 2019. Con dos faenas de fondo a toros de distinto talante Manzanares corta sendas orejas. Un Juli enjundioso es ovacionado y recibe otra del quinto. Ferrera silenciado. Encastada corrida de Victoriano. El bravo sexto recibió vuelta al ruedo.

Manzanres y “Ruiseñor”, el 6º, en Bilbao.

Solo dos tercios de plaza, pero lo que pasó justificaba lleno. Buen clima, casta, nobleza, trapío, estética, técnica, poder y desde luego emoción. Toros y toreros brindaron una rica e intensa tarde cargada de matices.

Manzanares, o mejor dos Manzanares tomaron el protagonismo. Una obra de arte prístina y una lidia sabia y pudiente, a dos toros de antagónica personalidad que pusieron a prueba la universalidad de su tauromaquia y su espada. A su señoría don Matías González le quedan el gusto y la culpa de no haberlo dejado salir a hombros, habiendo hecho sobrados méritos para ello con sus dos faenas. En Bilbao se necesitan al menos dos orejas en un solo toro.

En ambas. La del noble, suave y desganado tercero, con el cual escribió lenta, dibujada e impecable caligrafía, por los dos pitones. Canónico, parando, templando, mandando, cargando la suerte y ligando. Componiendo cada imagen digna de un manual para escuela taurina. Sin un dislate, sin una disonancia y dejando el punto final de una fenomenal estocada recibiendo. Qué más necesitaba. No sé.

Y la del fiero sexto “Ruiseñor”, bello, carbonero, veleto, astifino, cinqueño de 541 kilos que salió a vida por vida. Pronto y codicioso hasta el fin. Atacó las cinco verónicas y la revolera del alicantino con una furia que incendió la plaza. Daba para pensar si el lirismo recién expuesto del torero podría con tanto. Pero no, dentro del mismo había otro torero. El victoriano peleó bravío en las dos maestras varas de “Chocolate” y se hizo temer en banderillas. El brindis fue para una joven aficionada invidente de barrera y los primeros encuentros fueron de toma y dame, las fieras embestidas volvían prestas a los tobillos y el combate se hizo raudo e incierto. Azaroso. Más la muleta fue imponiendo ritmo, autoridad, largura. Hasta qué a la sexta tanda, las cuatro derechas en redondo y el de pecho brillaron con la misma estética delicada de su faena anterior. La batalla estaba ganada y el indómito en la canasta. Por ahí fluyó gustosa la segunda mitad de la faena. El volapié tremendo, arriba, completó el tratado taurómaco. Al final no fue necesaria la puntilla. Solo una glosa geométrica hubo, la estocada quedó unos tres o cuatro centímetro descentrada. No más. Medio premio al torero pese a la petición y vuelta para el toro.

El Juli, firme, clavado al piso, la mano baja y mandona llevando a placer sus toros pa´lla y pa´cá, forzando música y escandalera. Fue ovacionado tras su primera faena y tras la segunda que terminó con julipié pasado, premiado con oreja. La cual, comparada con la que acababa de cortar Manzanares pareció el contraste del arte con la artesanía. Que no son lo mismo don Matías.

Antonio Ferrera, en su actual versión semi surrealista puso lo suyo con el más remiso primero y con un muy enrazado cuarto. La gente le acompañó, pero los pinchó y estoqueó mal, recibiendo un aviso y doble silencio.

Fueron cuatro toros de Victoriano del Río, y dos con el hierro de Cortés, tercero y quinto. Cinqueños, los tres últimos. Cuatro negros, un castaño y un carbonero, formaron un conjunto parejo en sus 559 kilos promedio. Bien armados, astifinos de juanpedreñas láminas. Hubo mansedumbre, casta, nobleza, rudeza, poder, debilidad, repetición, bravura, embestidas a granel. En fin, lo que son los toros. La plaza bendijo cuatro arrastres entre ellos el sexto al que le dieron vuelta al ruedo por bravo.

FICHA DEL FESTEJO
Bilbao. Miércoles 20 de agosto 2019. 5ª de las Corridas generas. Dos tercios de aforo. Sol, nubes y viento. Cuatro toros de Victoriano del Río, y dos (3º y 5º) con el hierro de Toros de Cortés, bien presentados y encastados en diversas versiones, vuelta al ruedo al 6º.
Antonio Ferrera, silencio y silencio tras aviso
El Juli, saludo y oreja.
José María Manzanares, oreja y oreja con petición de otra.

Incidencias: Saludaron y Fernando Sánchez, tras parear al 4º. Al 6º toro “Ruiseñor”, cinqueño, carbonero de kilos 541 kilos, Nº 42 de Victoriano del Río vuelta al ruedo.

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